Testimonio Iglesia Bautista de Constitución e Iglesia "Buenas Nuevas"


La realidad del norte de nuestro país es desgarrante para cualquier corazón, pero sobretodo para el de Dios. La pobreza va acompañada de desnutrición, analfabetización, tristeza, e injusticias. Salta es una de las provincias más castigadas por esta dura realidad. Pero aun así, Dios pone manos, pies, esfuerzos y amor en medio de niños y niñas desprotegidos y postergados por la política de turno.

La Iglesia de las Asambleas de Dios "Buenas Nuevas" de Salta, sirve al Señor en este contexto y realiza un hermoso trabajo de contención (en todos los aspectos de la vida) para estos chicos y chicas y sus familias. Este ministerio se vio hace poco fuertemente confrontado por las inundaciones que sufrió la Provincia que complicó la salud, el techo y los estudios escolares de varios chicos.

La amistad con la Iglesia Bautista de Constitución viene de años. De buenos "asados", de testimonios compartidos en amistad sincera y servicio mutuo. Así empieza la red. Nuestras iglesias, y en especial los jóvenes, quisieron unirse "en red" para compartir de la provisión de Dios para los niños salteños. Los y las jóvenes de ambas iglesias se pusieron en contacto diario y describieron cuáles eran las necesidades más urgentes.

Si bien eran muchas, las cuestiones básicas como dinero, ropa y alimentos eran las primordiales. Están quienes creen que una iglesia pobre con otra iglesia pobre serían como un ciego ayudando a otro ciego, pero en Jesús no somos ciegos, y todo lo podemos en él quien nos da posibilidades.


Los jóvenes de Constitución invitaron a la gente de su barrio, familiares y amigos, a participar de un "Café Concert", música, show, poesía, participación..., con el propósito de recaudar fondos para ayudar a nuestros hermanos de Salta. La respuesta fue hermosa y muy concurrida. Además de lo lindo que fue oírse unos a otros cantar y recitar, pasarla bien y conocer gente nueva, tuvieron la oportunidad de compartir la realidad que viven muchas personas en nuestro país y de las posibilidades que todos tenemos de extender nuestros brazos para ayudarnos.

Unos días después, diez jóvenes partieron desde Capital Federal llevando lo recaudado (dinero, vestimenta, alimentos no perecederos), pero sobre todas las cosas, lo hicieron con la consigna de aprender del testimonio de los hermanos de la Iglesia "Buenas Nuevas". Allí fueron recibidos por David y Cecilia Paniagua, por el pastor Jorge Medina, Tito y Verónica Montero, y Rogelio Paniagua, entre otros. Estos hermanos compartieron en el lugar el ministerio que llevan adelante y guiaron a los chicos de Constitución en lo que es el servicio entre quienes más necesitan. Fue un tiempo especial porque vivieron un tiempo de amistad en el Señor y de ver la consagración al Señor que otros jóvenes realizan desde su servicio, ya sea, viajando tantos kilómetros para estar presentes, como cotidianamente sirviendo a los niños que tanto necesitan de cuidado.

Están quienes regresaron con una profunda experiencia de fe que los anima a seguir creciendo. Una experiencia de fe que es como "un nudo" entre dos hilos. Pero muchos hilos y fuertes nudos hechos con intencionalidad, pueden formar una red. Risas, compromisos conjuntos, recursos puestos a disposición, hermandad, fe sincera, tiempo constante, consejos, sujeción al Espíritu, hacen que hilos finos y pequeños nudos, ahora todos juntos, se fortalezcan y puedan contener a otros que buscan del amor de Dios. Seguramente esto ha sido un pequeño nudo. Pero vamos por más.

Iglesia "Buenas Nuevas" (Salta) e Iglesia Bautista de Constitución (Capital Federal)